
Pues una de estas mañanas de tránsito en la Ciudad, rumbo a la Condesa, me vinieron más palabras... palabras en espera, Inshallah, de una nueva visita a España...
Te pensé un árbol en la vasta paradoja
del azar cercano.
Después de la tempestad -ya tú lo sabes-
vino la calma.
De lo que se quedó
no voy a contarte:
sólo –cualquier cosa-
pieles derramadas,
sonidos y palabras
desarmadas a la espera
de lunas galopantes
que nos hagan crecer con la marea
y recolocar el corazón hendido...
del azar cercano.
Después de la tempestad -ya tú lo sabes-
vino la calma.
De lo que se quedó
no voy a contarte:
sólo –cualquier cosa-
pieles derramadas,
sonidos y palabras
desarmadas a la espera
de lunas galopantes
que nos hagan crecer con la marea
y recolocar el corazón hendido...
Sara Elena
PD: La foto es un sitio que espera ser revisitado, y es mía...

