
Esta tarde estuve leyendo algunas cartas que mi Murshed o Maestro, Khan Bahadur Ahsanullah, escribió entre 1917 y 1921, alrededor de sus cuarenta y tantos años... cuando tenía importantes responsabilidades de vida y desarrollaba en pleno su misión y labor de servicio, pero cuando también estaba lleno, en su fuero interno, de preguntas y reflexiones, las que jamás cesó de plantearse, acerca del camino espiritual.
Comparto ahora la traducción libre al español de un fragmento de su Carta 12, dirigida a un amigo y fechada la noche del 14 de febrero de 1917, "enmedio del río". En esta selección no solamente me parece entender cuál puede ser uno de los sentidos de la meditación, Murakaba, solitaria sino, desde luego, la idea central del Sufismo que es el Amor, Mahabbat, como vía privilegiada si bien no única, para el conocimiento del Alma Suprema:
"¡Qué poder tan absoluto tiene el amor!, vence hasta al relámpago. Como una inmensa luz, el amor se extiende en todas partes. Dios en su misericordia ha concedido la posibilidad del amor a cada ser humano. El relámpago recae sobre los objetos, pero la acción de amor es diferente; incluso en el sueño, el amor hace girar al corazón humano y penetra como un poder invisible en cada poro de la piel. Nadie puede refrenar este poder independientemente de de lo que intente hacer en contra de él. Con el poder del relámpago en el cuerpo puede permanecer inmóvil, pero no con el amor en el corazón. El amor hace temblar al corazón humano y permite que las almas interactúen de una manera sobrenatural. (...) La presencia Divina sólo necesita un pensamiento tranquilo, una reflexión solitaria. Si uno puede pensar de todo corazón en el Amado, puede arribar a Él. El corazón humano es divino, y en su centro igualmente divino el Dios Benévolo aparece. Si el ser humano se ofrece suavemente, con amor y sin reservas a sus pies, Él al instante y con impaciencia se asienta en el corazón. Para lograr esto no se necesita dinero, trabajo, ni siquiera oración; sólo se requiere amor genuino."
Khan Bahadur Ahsanullah, 14 de febrero, 1917
PD: La foto es del río del Sundarban, en Bangladesh, y es mía.