
Este 1 de septiembre, espero también en este nuestro lado del mundo...viene otro Ramadhan o Ramadán... Hace un año ya que escribí sobre el tema en este blog, ¡que pronto! Otra oportunidad que no sé hasta donde voy a poder aprovechar...
En el contexto del Ramadhan vale decir que una de las cuestiones más importantes, igual que ocurre con el Salat, es la intención: No basta con el hecho físico y real de la abstinencia de todo aquello que rompa el ayuno, ya sea bebida, comida o relaciones sexuales, desde el alba hasta la puesta del sol, sino que como verdadero pilar está tener la intención. Se debe tenerla presente en la mente y en el corazón, sin necesidad de decirla... se debe tener asimismo la voluntad de no herir, no dañar a nada ni a nadie ni con la boca ni con la mirada, ni con el pensamiento ni con la acción... Díficil ¿verdad?
Este año no prometo nada... simplemente espero lograrlo. ¡Salam y Ramadhan Mubarak!
PD: La foto es la Mezquita de Bargerhat, Bangladesh, y es mía ©.


