sábado, mayo 05, 2007

La sabiduría sufi

Comparto algo de la sabiduría Sufi obtenida de un texto del Maestro (Morshed) bengalí Khan Bahadur Ahsanullah:

"El alma es como un espejo transparente. Si se corrompe se empaña y se deshace de su pureza natural..."


Algunas discusiones... el aborto

Se me vinieron encima los días con todas estas discusiones sobre mayo y los maestros, los resultados del caso Zongolica y el aborto. He estado llena de trabajo con el curso a distancia que estoy dando para CREFAL (¡por fin va a terminar! ¡buen grupo!) y el "oficinesco" como siempre, y entre comida y comida con las colegas y amigas, algo hemos conversado sobre estos y otros diferentes temas. En fin, que me quedé con ganas de expresar que yo, de manera personal y en consonancia con el camino espiritual que pretendo seguir, estoy en desacuerdo con el aborto; tengo reparos de orden no sólo ético sino emocional... y una posición clara al respecto. No obstante, en nuestro contexto, estoy convencida de que el asunto cuestionable no reside en legalizarlo o no. El asunto radica en que nadie, absolutamente nadie, desea el aborto. El asunto está también en que, finalmente, recurrir a él es una decisión personal permeada por múltiples determinantes (pobreza, ignorancia, inequidad, machismo...) ante las cuales no hemos sabido responder como sociedad.


El que se legalice el aborto no implica que ahora quien no lo hacía lo va a hacer: las mujeres que lo han decidido y practicado, lo han hecho con ley y sin ley, la diferencia es que ahora habrá, esperemos, menos personas sin escrúpulos que lucren con estas decisiones. Los argumentos de quienes dicen "si el aborto hubiera estado legalizado antes, yo no hubiera nacido..." o "si mi madre hubiera decidido abortar ante el peligro de su vida... yo no hubiera nacido" me parecen no sólo abominables sino carentes de sentido. Su madre no los abortó porque así lo decidió, independientemente de la condición legal que al respecto existira; al igual que otras mujeres llegan a la dificilísima decisión de realizarlo, también con independencia de la ley... ¡Nada que ver una cosa con la otra! Les aseguro que ninguna, ninguna mujer llega al aborto con gusto y con placer.


Por otro lado... creo que en relación con algunos de quienes repiten dichas frasecitas... la verdad el mundo no se hubiera perdido de mucho...pese a que ellos opinen lo contrario y se erijan como el ejemplo de imprescindibles y brillantes personas y de las buenas conciencias. En resumen, creo que legalizar el aborto ayuda a disminuir los intereses mezquinos de unos y la salud de otras, quienes, a pesar de todo, se ven en la coyuntura de recurrir a él. Finalmente, todas y todos deberíamos estar trabajando ahora en acciones de diagnóstico de la situación real, educativas y de política social, que creen las condiciones para llegar, en un clima de libertad, responsabilidad, respeto y tolerancia, a que el aborto no resulte una opción necesaria.